Pagina Principal / Contigo Mundo / La nueva arma que utilizó EEUU en Siria: misiles invisibles

La nueva arma que utilizó EEUU en Siria: misiles invisibles

Hace un año y una semana EEUU lanzó 59 misiles Tomahawk sobre Siria, y en el ataque de este mes el Pentágono volvió a recurrir al Tomahawk, lanzando 66, pero eso no es todo hizo el estreno de un nuevo producto,  fabricado por una de las mayores empresas de armamento del mundo, Lockheed Martin: el JASSM-ER.

Esta nueva arma es un Misil de Distancia Aire-Tierra Conjunto – Rango Extendido. Mide cuatro metros y medio es lanzado desde aviones, lleva media tonelada de explosivos, y tiene un alcance de más de 1.000 kilómetros, por eso lo de ‘Rango Extendido’. Es una distancia más que suficiente como para que la plataforma,  es decir, el avión que lanza el misil no corra peligro de ser alcanzado por la defensa antiaérea, que es a lo que se debe la palabra ‘Distancia’ (‘Standoff’, en inglés) del nombre del misil. Su firma de radar muy pequeña. O sea, es un misil ‘furtivo’, difícil de detectar.

Al igual que el Tomahawk, el JASSM se guía por satélite, ya que los GPS no fueron inventados para que los misiles acertaran mejor. En su último tramo es guiado por infrarrojos y, también, por un programa que hace que el misil sea capaz de ‘reconocer’ por dónde está yendo y, si es necesario, corrija el rumbo. Eso hace a estos sistemas de armas muy precisos. Y también tiene un problema: cuando se ‘equivoca’ un misil de este tipo lo hace a lo grande. Durante el bombardeo de Serbia y Montenegro, en 1999, un Tomahawk cayó por error en Hungría. En la invasión de Irak, en 2003, varios se estrellaron en Arabia Saudí e Irán.

 

Lockheed-Martin fabrica los JASSM en Troy, un pueblo de 20.000 habitantes de Alabama. Hasta la fecha ha entregado más de 2.000 a las Fuerzas Armadas de EEUU, en un programa con un presupuesto de 4.600 millones de dólares (3.700 millones de euros).

Los 19 JASSM fueron lanzados por dos bombarderos B-1. En su misión del sábado, los B-1, que habían despegado de Qatar, iban escoltados por aviones de guerra electrónica EA-6 de la Marina, que confundieron a las defensas antiaéreas sirias y rusas.

EEUU ha dado muchos detalles y esto sugiere que la operación contra Siria ha acabado. Porque, con todo lo que el Pentágono ha contado se puede hasta calcular el coste de los misiles.

A la factura del Tomahawk (entre 700.000 y más de 1 millón de dólares) se le suma la de los 19 JASSSM-ER (1,4 millones de dólares la unidad). Francia usó 9 SCALP EG (850.000 euros la pieza), y 3 de su versión naval, el MdCN (2,5 millones cada uno). Y Gran Bretaña 8 Storm Shadow, que son en realidad el mismo misil que el de los franceses, solo que con otro nombre.

El Gobierno de Trump generó la impresión de que el ataque a Siria iba a proceder desde ese mar ya que Washington también alardeó ayer de haber engañado a los rusos, al difundir que el destructor Winston Churchill había entrado en el Mediterráneo. Dado que en el Este de ese mar estaba otro destructor, el Donald Cook. No fue así. Apenas seis misiles llegaron desde el Mediterráneo, lanzados por el submarino nuclear John Warner.

El peso de la acción corrió a cuenta del crucero Monterey, este lanzó 30 misiles desde el Mar Rojo, con el apoyo del destructor Laboon, que disparó otros 7. Y, en un movimiento por sorpresa, el Pentágono dispuso que 23 Tomahawk fueran lanzados desde el Golfo Pérsico por el destructor Higgings, y entraran en Siria desde el Oeste, sobrevolando Arabia Saudí, Kuwait, Irak o Jordania, o sea, una dirección similar fue la que siguieron los JASSM-ER que hoy pueden darle una alegría a los inversores en Lockheed-Martin.

 

Fuente: El Mundo Es

Loading...

Sobre AP PP

Check Also

El gobierno chileno estudia ayudar a los venezolanos residentes en su país

Tweet“El proyecto de ley está listo”. Con esta frase el ministro del Interior, Andrés Chadwick, …